La Bola de Cristal
Más vale prevenir que lamentar
Rogelio RIVERO
Cuando se requiere la defensa del Estado ante los prolegómenos de inseguridad con visos de expandirse en regiones de la entidad, se dice en el argot popular –más vale prevenir que lamentar-, “caiga quien caiga porque aquí no hay protegidos”, con lo que dio a entender el general Carlos Bibiano Villa Castillo, de que en los cuerpos de seguridad hay gente con sospechosismo de estar metidos en el círculo de la desconfianza.
Y no se trata sólo de poner al descubierto la corrupción, sino de atender los males que toca una institución constituida en puntal de esa llamada fuerza de seguridad que, tomada como está la situación en algunas partes del país por grupos delictivos que ejercen el pillaje a discreción, se necesita contratar grupos de fuerza para que combatan a los que han tomado la senda del desborde y haga las veces de una total figura policial que salvaguarde a la ciudadanía con el máximo de seguridad.