La Bola de Cristal
De un ministro y sus acólitos
Rogelio RIVERO
Mucho habrá que decir -y dilucidar- de la planificación generada en materia de políticas electorales en Quintana Roo. En los últimos años se ha saldado con similares chascos y chuscos, se arriba a imprecisos diagnósticos, se rediseñan sofisticados candidatos y se definen acciones de buena monta, pero con el elocuente pronóstico, de un nuevo y más estrepitoso fracaso.
La dificultad de los partidos de izquierda para entender todo esto, es que la realidad, es totalmente diferente a la del ahora, -dícese de candidatear a un ministro de culto-. Y para sus acólitos, existe lógica en todo lo que hace, piensa y siente. Todo es válido y lo más grave es que, por ahora, mientras se sienta fuerte y seguro, no puede pensar ni actuar de otra manera.


